Cómo se hace un curetaje dental
- Cielo cerrado: es una instrumentación subgingival sin desplazamiento intencional de la encía, cuando las bolsas periodontales son menores a 5 milímetros. La superficie radicular no está accesible a la visión directa del operador.
- Cielo abierto: requiere la exposición de las superficies radiculares afectadas, con desplazamiento de los tejidos gingivales, este procedimiento quirúrgico se realiza cuando las bolsas periodontales son superiores a 6 milímetros en donde presentan la acumulación del cálculo totalmente apical, por ello se debe realizar una incisión y levantar un colgajo para facilitar el acceso y la visibilidad del campo operatorio para poder realizar el alisado y raspado radicular de manera segura.
- Mantenimiento: se realiza entre tres o seis meses posterior al curetaje, en donde se hace una limpieza profunda entrando con una punta fina de periodoncia sobre la superficie radicular para eliminar el cálculo presente, por lo general este procedimiento se realiza sin anestesia infiltrativa local, y la frecuencia dependerá de las condiciones bucales de cada paciente.
El objetivo de realizar el alisado radicular es para que las fibras epiteliales se puedan volver a reinsertar, generando condiciones de salud. En el momento en que instrumentamos se producen cambios en la encía y en la parte ósea; por ello necesitamos que la superficie quede completamente lisa y limpia para que se vuelva a reinsertar y ocurra una excelente cicatrización del tejido.